De tanto en cuanto aparece una película que me impresiona de alguna manera , y aqui estamos con una de esas.
La película sorprende por la capacidad que tiene de hacerlo, y es que una de polis con serial killer de por medio pues como decir… es que ya esta todo tan masticado y contado que francamente no me esperaba nada de nada cuando empecé a verla.
No se muy bien que es lo que me ha llamado la atención: la película es coreana y arranca casi como una comedia, en parte porque ver actuar a los koreanos estos, tan bajitos y con esos movimientos tan nerviosos siempre me da la sensación de estar viendo un sketch de Benny Hill o algo similar. Sin embargo, en un punto no muy bien definido en la película, las cosas se ponen duras hasta desembocar en la escena que encabeza esta entrada y que me pareció una de las mas bellas de la película: como la integridad de una policía muy denostada en su conjunto y porque no decirlo, incompetente, se sobrepone a la desesperación de no encontrar al asesino y al consecuente impulso de culpar al primer pringado que se ponga a tiro. La escena final también me pareció muy destacable, la expresión del rostro del protagonista, varios años después y con otro trabajo y familia, refleja con fidelidad lo que realmente es: un Investigador con la I mayúscula (y a pesar de sus limitaciones). Es por tanto un detalle muy interesante y bastante bonito de ver como lo que en principio se nos presenta como un zoquete necesitado de la ayuda de un experto extranjero para sacar adelante una investigacion en principio sencilla, va evolucionando hasta darse un baile de papeles.
Ciertamente una película con buenas interpretaciones, fotografía, puesta en escena y una muy destacable la contribución de Taro Iwashiro, con una banda sonora muy clásica y musical, con gran protagonismo para el piano. La podeis descargar de aqui.



