Hoy se va hablar de esta cancion
http://open.spotify.com/track/3VmU49ThIV3jom0juzQa9R
Hay veces que la simbiosis entre imagenes y sonido alcanza cotas sobresalientes en el cine. No tienen que ser momentos de grandes interpretaciones o partituras; por alguna razon en ocasiones el compositor y el director consiguen entenderse de forma plena, dando como resultado una composicion que, antes que poder saltar fuera del vehiculo para la que fue diseñada (como suele suceder en multitud de ocasiones con el tema principal de la banda sonora, capaz de ser oido de forma independiente a la pelicula), en este caso la musica se aferra de tal manera a la imagen que no tiene sentido su audicion sin aquella o viceversa: las imagenes pierden totalmente su valor y sentido si no se reproducen al ritmo de la musica para la que fueron rodadas. Es una relacion biunivoca donde uno no sabe si la musica acompaña a la imagen o es al reves. Hay varios momentos de estos, de mayor o menor intensidad, en peliculas que he podido ver. Hoy comentare uno de ellos no demasiado destacable en comparacion pero muy sencillo de explicar y apreciar: el final de la hexalogia de La guerra de las galaxias.
Nos situamos: musica de John Williams (Superman, ET, La lista y un eterno etcetera) para el final de la 6º pelicula, justo antes de aparecer los titulos de credito. Es un momento magico de celebracion (el Imperio ha caido, la Republica volvera, gente ilusionada contando batallitas por doquier etc) y de despedida a un mismo tiempo ya que por un lado se esta diciendo al espectador que los personajes que nos han acompañado durante mas de 10 horas de metraje han resuelto sus problemas y van a dejar de hacernos participes en sus avatares, y por otro lado, que la razon que los ha unido durante este tiempo ha desaparecido y es probable que con esa desaparicion tambien se de una separacion y cada uno de ellos evolucionara por su cuenta y riesgo.
El escenario central elegido para el final es la 3º luna de Endor, un paisaje selvatico poblado por Ewoks, una raza de salvajes enanos de caracter infantil, que sigue despertando las iras de los admiradores mas serios de la saga; ademas tambien tenemos visiones salteadas de otros mundos donde la celebracion es mas “civilizada”.
Inicialmente la musica comienza con sonidos salvajes: pajaros, grillos y demas fauna se integran con tambores basicos para formar el acompañamiento de una sencilla flauta que nos presenta la melodia, tambien simple, como la celebracion de los Ewoks: un fuego y bailes tribales alrededor de el, mezclados con los humanos que participaron en la lucha. Despues un coro de niños sustituye/complementa a la flauta, recalcando el caracter infantil del evento y el de sus anfitriones. La celebracion avanza y se dejan a un lado las monadas y piruetas de los Ewoks para centrarnos en la celebracion de los restantes mundos al tiempo que progresivamente las voces de los niños son mezcladas con otras mas maduras. Finalmente y coincidiendo con la aparicion fantasmal de los tres Jedis ya desaparecidos (Obi Wan Kenobi, Yoda y Anakin Skywalter) fusionados en La Fuerza y se despidendose de Luke, ultimo heredero de una religion milenaria, las voces infantiles se suprimen casi totalmente para dejarnos los ultimos compases de mano de una mezcla de voces adultas masculinas y femeninas in crescendo hasta sorprendernos subitamente con los titulos de credito y el leiv motif de la saga, presentado de forma un tanto abrupta.
Son muchas cosas las que plasma el compositor y el director en tan poco espacio de tiempo, algunas ya adelantadas mas arriba: un cierto tono de tristeza y alegria a la vez; una sensacion de que “la vida sigue” ya que aunque dejemos de verles, esos personajes existen y seguiran existiendo en la memoria colectiva, terminadas ya las peliculas; una recreacion musical del entorno salvaje donde se produce la despedida; una mezcla de voces infantiles y adultas presentando dos visiones extremas del mundo (la de los salvajes Ewoks y la de los refinados y cultos Jedis) ambas cohexistiendo y colaborando de forma natural a pesar de las evidentenes diferencias.
Un momento explendido en definitiva.




